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Actualizado en
10
16
2024
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La seguridad es un aspecto crítico en el desarrollo y mantenimiento de aplicaciones web. Desde la inyección SQL hasta la exposición de datos sensibles, el Top 10 de OWASP revela las amenazas más comunes que enfrentan las organizaciones. Sigue leyendo y aprende cómo protegerte.
OWASP (Open Web Application Security Project o Proyecto Abierto de Seguridad de las Aplicaciones Web) es una organización sin fines de lucro que proporciona recursos gratuitos para ayudar a individuos y empresas a desarrollar aplicaciones y APIs seguras.
La fundación OWASP promueve un enfoque integral para la ciberseguridad, en el cual considera que la seguridad de las aplicaciones depende de las personas, los procesos y la tecnología.
OWASP es crucial para la concientización sobre las vulnerabilidades de seguridad de las aplicaciones, promoviendo la protección proactiva y ofreciendo recursos gratuitos para que todas las organizaciones mejoren su ciberseguridad.
Además, fomenta una cultura de seguridad global mediante la educación y la colaboración comunitaria. A través de conferencias y capacitaciones, la organización reúne a profesionales de diversos campos para compartir conocimientos, experiencias y mejores prácticas en seguridad web.
La influencia de esta fundación sin ánimo de lucro se extiende más allá de la comunidad de desarrolladores y profesionales de seguridad, impactando en estándares de la industria y regulaciones de cumplimiento.
Una de las iniciativas más conocidas de OWASP es su lista de los 10 principales riesgos de seguridad en aplicaciones web, conocida como el OWASP Top Ten.
Esta lista destaca los problemas de seguridad más críticos que enfrentan las aplicaciones, sirviendo como guía para que desarrolladores, profesionales de la seguridad y organizaciones prioricen sus esfuerzos de seguridad informática.
El control de acceso es un mecanismo esencial que garantiza que los usuarios operen dentro de los límites de sus permisos asignados. Se conoce como Broken Access Control o Accesos de Control Rotos cuando estos mecanismos fallan.
El control de acceso roto puede permitir que los usuarios no autorizados accedan a información confidencial, realicen acciones no permitidas o modifiquen datos. Esto puede incluir la filtración de datos confidenciales, la modificación de información crítica o la usurpación de identidad para realizar acciones fraudulentas en nombre de un usuario legítimo.
En el último análisis realizado por OWASP, alrededor del 3,81% de las aplicaciones analizadas mostraron esta falla. Las fallas de control de acceso más comunes encontradas fueron: Violación del Principio de Mínimo Privilegio, Elusión de Controles de Acceso, Controles de Acceso Incompletos en APIs, entre otros.
Las fallas criptográficas se refieren a problemas relacionados con el uso inadecuado o incorrecto de algoritmos criptográficos, la generación de claves débiles, la generación de números aleatorios que no son lo suficientemente impredecibles o la implementación incorrecta de funciones criptográficas en una aplicación.
Esto puede conducir a la exposición de datos sensibles o a la posibilidad de que un atacante manipule la información cifrada para obtener acceso no autorizado. Por ejemplo, si una aplicación almacena contraseñas utilizando un algoritmo de cifrado débil o una clave insuficientemente larga, los atacantes podrían descifrarlas fácilmente.
Los fallos de seguridad criptográficos pueden tener graves repercusiones, ya que comprometen la integridad y la confidencialidad de los datos. Los atacantes podrían utilizar estos fallos para robar información confidencial, como contraseñas, tarjetas de crédito o datos personales.
Los ataques de inyección son aquellos en donde se realiza la inserción de código malicioso en una aplicación a través de datos no confiables proporcionados por el usuario. Estos ataques son comunes en aplicaciones web y pueden ocurrir cuando la entrada del usuario no se filtra correctamente antes de ser utilizada por la aplicación.
Los ataques de inyección pueden tener consecuencias devastadoras, ya que permiten a los atacantes ejecutar comandos arbitrarios en el contexto de la aplicación. En el caso de una inyección SQL, por ejemplo, un atacante podría obtener acceso no autorizado a la base de datos, modificar datos o incluso eliminar registros importantes.
El diseño inseguro fue añadido como nueva categoría por primera vez en el reporte de 2021. El riesgo de diseño inseguro se refiere a la falta de consideración de la seguridad desde las etapas iniciales del ciclo de vida del desarrollo de software.
Un diseño inseguro puede resultar en vulnerabilidades críticas que persisten durante toda la vida útil de la aplicación. Esto puede incluir la falta de autenticación adecuada, autorización débil, almacenamiento inseguro de datos, entre otros. La ausencia de un diseño seguro puede permitir a los atacantes explotar fácilmente las debilidades del sistema.
Un aspecto crítico del diseño inseguro es la falta de análisis de riesgos empresariales y modelado de posibles amenazas, lo que lleva a una inadecuada planificación de la seguridad necesaria.
La falta de configuración adecuada de los sistemas y aplicaciones para mitigar las vulnerabilidades conocidas se conoce como configuración incorrecta de seguridad. Una configuración incorrecta puede permitir a los atacantes acceder a información confidencial, comprometer la integridad de los datos o realizar ataques más sofisticados.
Las aplicaciones pueden ser vulnerables debido a varios factores como:
Los componentes vulnerables y obsoletos son aquellos componentes de software en una aplicación que tienen vulnerabilidades conocidas o están desactualizados. Estos componentes pueden incluir bibliotecas de terceros, módulos, o incluso sistemas operativos subyacentes.
Las vulnerabilidades en el uso de componentes pueden ser explotadas por los atacantes para comprometer la seguridad de la aplicación y, potencialmente, de todo el sistema.
El sistema podría estar en riesgo si:
La incapacidad de un sistema para verificar correctamente la identidad de un usuario y garantizar que solo los usuarios autorizados puedan acceder a recursos protegidos se conoce como fallas de identificación y autenticación.
Entre las debilidades más destacadas se encuentran la validación inadecuada de certificados, la autenticación inapropiada y la fijación de sesión.
El sistema podría estar en riesgo si:
Las fallas de integridad de datos y software ocurren cuando un sistema no puede proteger adecuadamente la integridad de los datos almacenados o del propio software.
Esto puede incluir la falta de controles de integridad en los datos, vulnerabilidades que permiten la manipulación de datos o la ejecución de código malicioso en la aplicación.
Esta categoría fue añadida en el año 2021 y resalta la necesidad de verificar la integridad de las actualizaciones y los procesos críticos para evitar suposiciones que podrían comprometer la seguridad.
Las debilidades comunes identificadas incluyen la inclusión de funcionalidades de dominios no confiables, la descarga de código sin controles de integridad y la deserialización de datos no confiables.
Las fallas de monitoreo y registro de seguridad se refieren a la falta de capacidades adecuadas para monitorear y registrar eventos de seguridad dentro de una aplicación.
La ausencia de un monitoreo efectivo puede permitir a los atacantes operar sin ser detectados, lo que podría llevar a graves consecuencias para la seguridad y la integridad de la aplicación. Estas fallas pueden retrasar la detección y respuesta a incidentes de seguridad, permitiendo que los atacantes operen durante más tiempo y causen un mayor daño.
Las deficiencias en estas áreas pueden manifestarse de varias maneras:
La falsificación de solicitudes del lado del servidor, también conocidas como SSFR (Server Side Request Forgery) surgen cuando una aplicación web solicita recursos remotos sin validar las URLs proporcionadas por el usuario.
Un atacante puede inducir a servidores web a realizar solicitudes a otros recursos en su nombre y permitirle acceder a recursos internos o externos que de otro modo no estarían disponibles para él.
La gravedad de estas vulnerabilidades también se ha intensificado debido a la adopción de servicios en la nube y la complejidad de las arquitecturas actuales.
A continuación, te comentamos las mejores prácticas de seguridad tomando en cuenta los riesgos propuestos por OWASP:
Para protegerse eficazmente contra los riesgos de seguridad descritos por OWASP, es fundamental definir y establecer requisitos de seguridad claros y exhaustivos desde el inicio del ciclo de vida del desarrollo de software.
Esto implica identificar y documentar los controles de seguridad necesarios para mitigar los riesgos específicos de la aplicación, como la autenticación adecuada, la gestión de sesiones, el control de acceso y la protección de datos sensibles.
El modelado de amenazas es una práctica efectiva para la identificación, evaluación y mitigación de los riesgos de seguridad en una aplicación web. Esta técnica implica la identificación de posibles amenazas y vulnerabilidades, así como la evaluación de su impacto y probabilidad de ocurrencia.
Al utilizar el modelado de amenazas, los equipos pueden priorizar sus esfuerzos de seguridad, centrándose en mitigar las amenazas que representan el mayor riesgo para la aplicación y sus datos.
Es esencial establecer controles de seguridad rutinarios que monitoreen y mantengan la postura de seguridad de la aplicación a lo largo del tiempo. Esto incluye la implementación de procesos y herramientas para la detección y respuesta proactiva a posibles amenazas y vulnerabilidades.
Los controles de seguridad rutinarios pueden incluir la configuración y supervisión de registros de seguridad, parcheo de sistemas y aplicaciones, y análisis de tráfico de red.
Además, es fundamental realizar auditorías de seguridad regulares para evaluar el cumplimiento de los requisitos de seguridad, identificar posibles debilidades y mejorar continuamente la postura de seguridad de la aplicación.
Los controles de seguridad deben ser adecuados a las necesidades específicas de tu aplicación y entorno. Esto implica seleccionar y configurar herramientas y medidas de seguridad que sean apropiadas para el tipo de datos que maneja tu aplicación, su arquitectura y su nivel de exposición al riesgo.
Por ejemplo, si tu aplicación almacena información confidencial de usuarios, como datos de tarjetas de crédito, es crucial implementar controles de seguridad como el cifrado de datos en reposo y en tránsito, así como controles de acceso rigurosos.
Algunas de las estrategias más importantes son las pruebas de seguridad como pentesting y el módulo de análisis de vulnerabilidades. Estos servicios son parte del programa Apolo que te ofrecemos aquí en Delta Protect.
La comunicación efectiva es clave para protegerse contra los riesgos de seguridad. Esto implica establecer líneas de comunicación claras entre los equipos de desarrollo, seguridad, operaciones y otros interesados para compartir información sobre posibles amenazas, vulnerabilidades y medidas de seguridad.
Además, es importante establecer canales de comunicación específicos para informar sobre incidentes de seguridad y responder de manera rápida y efectiva cuando ocurran. Esto puede incluir la implementación de un proceso de respuesta a incidentes que detalle cómo informar sobre incidentes, quién está a cargo de la respuesta y cómo se comunicarán los hallazgos y las acciones tomadas.
La concientización sobre seguridad es una práctica fundamental para protegerse contra los riesgos de seguridad. Esto implica educar a todos los miembros de la empresa (desde desarrolladores y personal de TI, hasta gerentes y empleados no técnicos), sobre las mejores prácticas de seguridad, las políticas de seguridad de la empresa y las amenazas comunes que enfrenta la organización.
Las sesiones de capacitación y concientización sobre seguridad deben abordar temas como la importancia de proteger datos sensibles, cómo reconocer y evitar ataques de phishing y la importancia de mantener el software y los sistemas actualizados. En ese sentido, nuestro programa Apolo también es una herramienta que te permitirá la educación de los miembros de tu empresa.
En Delta Protect utilizamos los recursos de OWASP para ayudarte a crear controles de seguridad adaptados a las necesidades de tu empresa. Agenda un demo de Apolo con nuestros expertos para comenzar a optimizar la ciberseguridad y cumplimiento de tu empresa.

Egresado de Ingeniería en Tecnologías Computacionales por el Tecnológico de Monterrey. Hácker Ético Certificado, especializado en Red Teaming, Auditorías de Seguridad en Aplicaciones Web e Infraestructura. Integrador de soluciones en el área de Ciberseguridad para empresas Fintech en México y LATAM.