Un Disaster Recovery Plan (DRP) es esencial para las pymes y startups, ya que les permite mantener la continuidad de sus operaciones incluso después de un desastre o interrupción significativa.
Garantiza que las empresas tengan medidas sólidas para proteger sus datos y activos críticos. Esto incluye realizar copias de seguridad regulares, implementar protocolos de seguridad robustos y almacenar información sensible de forma segura.
Contar con un DRP transmite confianza a los clientes y socios comerciales. Los clientes valoran la seguridad de sus datos y la capacidad de una empresa para mantener la continuidad del servicio, incluso en situaciones adversas.
Características
Evaluamos tu postura actual contra el NIST CSF 2.0 mediante entrevistas, revisión de controles existentes y análisis de tu arquitectura tecnológica para generar un perfil de madurez baseline.
Con base en tus riesgos, industria y objetivos de negocio, co-construimos el perfil objetivo del NIST CSF y priorizamos las brechas por nivel de impacto y facilidad de implementación.
Ejecutamos el roadmap acordado, desplegando políticas, procedimientos y controles técnicos alineados a cada función del framework, con acompañamiento continuo de nuestros consultores.

Documentamos todos los controles implementados, generamos el perfil NIST CSF actualizado y entregamos reportes ejecutivos para dirección, con la opción de mantener un programa de mejora continua.
Comprendemos la lógica de tu negocio, sus procesos críticos y los impactos potenciales de los desastres.
Realizamos un análisis detallado de los riesgos y las amenazas que pueden interrumpir tus operaciones y diseñamos un DRP adaptado a tu organización.
Nuestro equipo de especialistas te guiará en la implementación de medidas de prevención, mitigación y recuperación para garantizar la continuidad de tu negocio.
Mantenemos una comunicación directa, transparente y eficiente con tu equipo asignado, asegurando una colaboración efectiva en todo el proceso.
Nos alineamos con los estándares relevantes para tu empresa, como ISO 22301, NIST SP 800-34 y otras regulaciones sectoriales, para garantizar el cumplimiento normativo y la gestión efectiva de los desastres.
Nuestras certificaciones
PASO A PASO
Agenda una reunión con nuestros expertos para comprender tus necesidades y objetivos.
Evaluamos tu infraestructura y procesos críticos para identificar riesgos y diseñar estrategias de recuperación eficientes.
Desarrollamos un plan personalizado de recuperación ante desastres, incluyendo procedimientos de respaldo, restauración y continuidad de operaciones.
Implementamos y probamos el plan, brindando capacitación y mantenimiento constante para asegurar una respuesta efectiva en caso de desastre.
CLIENTES QUE NOS RESPALDAN
PREGUNTAS FRECUENTES
Delta Protect utiliza AI-Driven Security para integrar herramientas de inteligencia artificial en cada capa de sus servicios, permitiendo detectar anomalías críticas antes de que se conviertan en incidentes reales. Por ejemplo, nuestro servicio de dSOC emplea un SIEM impulsado por IA para garantizar el monitoreo 24/7 y una respuesta ante incidentes que mantiene la continuidad del negocio sin interrupciones.
Delta Protect utiliza AI-Driven Security para integrar herramientas de inteligencia artificial en cada capa de sus servicios, permitiendo detectar anomalías críticas antes de que se conviertan en incidentes reales. Por ejemplo, nuestro servicio de dSOC emplea un SIEM impulsado por IA para garantizar el monitoreo 24/7 y una respuesta ante incidentes que mantiene la continuidad del negocio sin interrupciones.
Delta Protect utiliza AI-Driven Security para integrar herramientas de inteligencia artificial en cada capa de sus servicios, permitiendo detectar anomalías críticas antes de que se conviertan en incidentes reales. Por ejemplo, nuestro servicio de dSOC emplea un SIEM impulsado por IA para garantizar el monitoreo 24/7 y una respuesta ante incidentes que mantiene la continuidad del negocio sin interrupciones.
Delta Protect utiliza AI-Driven Security para integrar herramientas de inteligencia artificial en cada capa de sus servicios, permitiendo detectar anomalías críticas antes de que se conviertan en incidentes reales. Por ejemplo, nuestro servicio de dSOC emplea un SIEM impulsado por IA para garantizar el monitoreo 24/7 y una respuesta ante incidentes que mantiene la continuidad del negocio sin interrupciones.
Delta Protect utiliza AI-Driven Security para integrar herramientas de inteligencia artificial en cada capa de sus servicios, permitiendo detectar anomalías críticas antes de que se conviertan en incidentes reales. Por ejemplo, nuestro servicio de dSOC emplea un SIEM impulsado por IA para garantizar el monitoreo 24/7 y una respuesta ante incidentes que mantiene la continuidad del negocio sin interrupciones.
Delta Protect utiliza AI-Driven Security para integrar herramientas de inteligencia artificial en cada capa de sus servicios, permitiendo detectar anomalías críticas antes de que se conviertan en incidentes reales. Por ejemplo, nuestro servicio de dSOC emplea un SIEM impulsado por IA para garantizar el monitoreo 24/7 y una respuesta ante incidentes que mantiene la continuidad del negocio sin interrupciones.
Delta Protect utiliza AI-Driven Security para integrar herramientas de inteligencia artificial en cada capa de sus servicios, permitiendo detectar anomalías críticas antes de que se conviertan en incidentes reales. Por ejemplo, nuestro servicio de dSOC emplea un SIEM impulsado por IA para garantizar el monitoreo 24/7 y una respuesta ante incidentes que mantiene la continuidad del negocio sin interrupciones.
Delta Protect utiliza AI-Driven Security para integrar herramientas de inteligencia artificial en cada capa de sus servicios, permitiendo detectar anomalías críticas antes de que se conviertan en incidentes reales. Por ejemplo, nuestro servicio de dSOC emplea un SIEM impulsado por IA para garantizar el monitoreo 24/7 y una respuesta ante incidentes que mantiene la continuidad del negocio sin interrupciones.
Delta Protect utiliza AI-Driven Security para integrar herramientas de inteligencia artificial en cada capa de sus servicios, permitiendo detectar anomalías críticas antes de que se conviertan en incidentes reales. Por ejemplo, nuestro servicio de dSOC emplea un SIEM impulsado por IA para garantizar el monitoreo 24/7 y una respuesta ante incidentes que mantiene la continuidad del negocio sin interrupciones.
Delta Protect utiliza AI-Driven Security para integrar herramientas de inteligencia artificial en cada capa de sus servicios, permitiendo detectar anomalías críticas antes de que se conviertan en incidentes reales. Por ejemplo, nuestro servicio de dSOC emplea un SIEM impulsado por IA para garantizar el monitoreo 24/7 y una respuesta ante incidentes que mantiene la continuidad del negocio sin interrupciones.
Un Disaster Recovery Plan (DRP) o Plan de Recuperación ante Desastres es un documento que detalla cómo una organización debe responder en caso de un desastre o interrupción inesperada de sus operaciones. El objetivo es minimizar el impacto y recuperar las operaciones normales lo más rápidamente posible. Para las empresas, es crucial tener un DRP porque garantiza la continuidad del negocio, protege la integridad de los datos, reduce el tiempo de inactividad y minimiza las pérdidas financieras.
Si tu empresa depende en gran medida de procesos digitales, sistemas informáticos o almacena datos importantes digitalmente, es necesario un DRP. Un buen indicador es preguntarse: "Si experimentáramos una interrupción significativa en nuestras operaciones (por ejemplo, falla del sistema, ataque cibernético, desastre natural), ¿cuánto tiempo podríamos sobrevivir sin acceder a nuestros sistemas y datos?" Si la respuesta es "no mucho", entonces tu empresa necesita un DRP.
Los elementos clave de un DRP efectivo incluyen: análisis de impacto en el negocio (BIA) para identificar las funciones críticas que deben recuperarse, objetivos de tiempo de recuperación (RTO) y objetivos de punto de recuperación (RPO), un plan detallado de recuperación que incluye procedimientos paso a paso, asignación de roles y responsabilidades, estrategias de comunicación de crisis, y un programa regular de pruebas y revisión del DRP.
Para implementar un DRP, primero debes llevar a cabo un análisis de impacto en el negocio y una evaluación de riesgos. A partir de eso, puedes desarrollar estrategias de recuperación, determinar RTO y RPO, asignar roles y responsabilidades, y elaborar un plan de comunicación. Una vez que se haya diseñado el DRP, se debe entrenar al personal, implementar el plan y realizar pruebas regulares para garantizar su eficacia.
Para probar un DRP, se deben realizar simulacros de desastre para asegurarse de que cada parte del plan funciona como se espera. Estas pruebas también pueden identificar áreas de mejora. Después de las pruebas, se deben analizar y revisar los resultados y se