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Actualizado en
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10
2024
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Conoce cómo la latencia o ping en internet afecta a tu empresa en la red y retrasa los procesos de carga de tu página web. ¡Aplica estos 5 consejos para la gestión de riesgo de ciberseguridad por latencia y haz crecer tu empresa!
La latencia en internet es el tiempo que tarda un paquete de datos en viajar desde el origen (por ejemplo, tu computadora) hasta el destino (como un servidor o página web) y viceversa. Se utilizan los milisegundos (ms) como unidad de medida de la latencia, y afecta directamente la velocidad de descarga de la conexión a internet.
Las redes que tengan un mayor tiempo de ida y vuelta de datos, poseen una latencia alta y dificultan la gestión de riesgos en ciberseguridad. En cambio, si una red cuenta con menor tiempo de transferencia de datos, podemos afirmar que tiene una latencia baja.
Por ejemplo, imaginemos dos servidores comunicándose entre sí a través de el comando ping. El servidor 1 envía un paquete de datos a las 07:05:00.000 GMT y el servidor 2 lo recibe exactamente a las 07:05:00.221 GMT.
¿Qué es el ping o la latencia de la red? Será igual a la diferencia que existe entre el tiempo del envío de alta velocidad del paquete y el tiempo en el que fue recibido, es decir, 0,221 segundos o 221 milisegundos.
Según la International Commission Electrotechnical o Comisión Internacional Electrotécnica (IEC), estas son las 6 causas más comunes de la latencia en internet que pueden afectar la transferencia de datos en tiempo real de una empresa:
Cuanto mayor sea la distancia entre el dispositivo y el servidor, más tiempo tardarán los datos en recorrer ese camino a través de la red. Por ejemplo, si accedes desde México o Perú a un servidor ubicado en un país como España, en otro continente, la latencia será mayor.
Cuando muchas personas usan la misma red o el mismo proveedor de internet al mismo tiempo (como en horas pico), la capacidad de la red se ve saturada, lo que puede aumentar el tiempo de variación (jitter) de la latencia y disminuir los tiempos de respuesta ante ciberataques.
La calidad de la infraestructura del ISP, y su capacidad para gestionar el tráfico de las partes interesadas, influye directamente en la latencia. Algunos ISP pueden tener más optimizaciones para aumentar el rendimiento de la red.
Por ejemplo, un proveedor de internet de alta velocidad posee dos clientes: una empresa y una residencia familiar. La residencia familiar podría utilizar conexión ADSL a internet, pero la empresa no. Ya que la empresa requerirá mayor ancho de banda para enviar muchos más datos que la residencia.
La latencia de conexión a internet de nuestra empresa también puede variar según el tipo de conexión que utilicemos:
Los tiempos de respuesta de los servidores son indispensables para la política de seguridad de una empresa que requiera una destacada ventaja competitiva en sus operaciones.
A través de la disminución del tiempo exacto de respuesta de los servidores, logramos aplicar mejores herramientas y tecnologías de la información adecuadas al estándar internacional para la disminución del impacto de la latencia en nuestra red.
Un sistema de gestión de seguridad de la información (SGSI) es uno de los requisitos de la Norma ISO 27001 para un proceso de certificación efectivo, y este debe promover la reducción de la fluctuación de la latencia en las operaciones empresariales.
Si un SGSI no cumple con este estándar, dificulta que nuestra empresa complete una auditoría de certificación por la International Standard Organization u Organización internacional de normalización (ISO) en inglés, principal organismo de certificación referente para la ciberseguridad a nivel global.
La latencia es el resultado de una interacción compleja, entre factores externos e internos, que influyen en la rapidez con la que una gran cantidad de datos se transmiten a través de la red empresarial.
Los factores externos están fuera del control directo de los usuarios finales y suelen depender de las características físicas y operativas de la infraestructura de la red global. Por ejemplo, la distancia geográfica entre el dispositivo de origen y el servidor de destino.
Los factores internos están relacionados con la configuración y el rendimiento del sistema del usuario. Por ejemplo, una de las mejores prácticas es conectarse a través de fibra óptica. Estas conexiones tienen menor latencia debido a su capacidad de ancho de banda para transmitir grandes bases de datos rápidamente.
Disminuir la latencia de nuestras redes empresariales permite que trabajemos apegados a buenas prácticas que nos garanticen mínimos riesgos de seguridad de la información. Estas son las 6 formas principales para disminuir la latencia en internet:
Según algunas referencias normativas, una conexión wifi puede introducir mayor latencia debido a interferencias, señales débiles y obstáculos físicos. Para reducir la latencia, conecta tu dispositivo directamente al router mediante un cable Ethernet, lo que te proporcionará una conexión más estable.
Asegúrate de que tu enrutador y módem sean de última generación, y estén actualizados con el firmware más reciente. Los routers más antiguos o de baja calidad pueden generar cuellos de botella en la red y aumentar la latencia.
Si tu router tiene soporte para múltiples bandas (como 2.4 GHz y 5 GHz), utiliza la banda de 5 GHz, porque suele ser más rápida y menos congestionada. También puedes utilizar dispositivos como un conmutador o extensor de señal, si tienes problemas con la cobertura de red en tu empresa.
Si realizas actividades en línea que requieren de latencia baja, como las videollamadas, intenta conectarte a servidores cercanos a tu ubicación geográfica.
Muchas aplicaciones en línea permiten elegir el servidor más próximo disponible. Esto reducirá la exigencia de los recursos necesarios y el tiempo determinado que los datos tardan en viajar entre ambos equipos, razón por la que se disminuye considerablemente la latencia de la red.
Realiza un test de velocidad, establece los controles necesarios de acceso, y aplica análisis de riesgos y acciones correctivas como tareas indispensables para la reducción de vulnerabilidades en las redes empresariales con conexión a internet.
Basados en la Norma ISO 9001, podemos monitorear nuestras redes con el Ciclo PDCA. Este ciclo contempla cuatro pasos: planificar (Plan), hacer (Do), chequear (Check) y actuar (Act), para completar una evaluación de riesgos integral.
Cada vez que un paquete de datos recurre a múltiples servidores o estaciones de trabajo para que podamos tener la información, los tiempos de respuesta de nuestra gestión de continuidad de negocio desmejoran significativamente.
Al reducir estos saltos de información logramos optimizar el flujo de trabajo para fortalecer nuestras operaciones empresariales a un punto más alto de rendimiento, basados en la agilidad y prontitud de nuestros tiempos de respuesta ante los clientes.
La priorización de los paquetes requeridos para el desarrollo de las operaciones empresariales es una forma efectiva de garantizar la disponibilidad de la información con más inmediatez y eficiencia.
Por ejemplo, ¿nuestra empresa requiere de información personal o información financiera de nuestros clientes? Los datos personales facilitan la identificación del cliente con prontitud, razón por la que podemos priorizar nuestro sistema de gestión de seguridad de la información para ofrecer esta información antes que otra.
La declaración de aplicabilidad de la Norma ISO 27001 del 2022 nos exige mejores esfuerzos técnicos para el cumplimiento de altos estándares en materias de ciberseguridad empresarial. Al reducir la latencia de nuestras conexiones de internet, haremos crecer nuestra empresa a otro nivel.
Agenda una demo de Apolo y automatiza todos tus esfuerzos en ciberseguridad. Así facilitas el cumplimiento de tu empresa con los altos estándares de calidad contemplados en la Norma ISO 9001, y la norma internacional ISO 27001 para ciberseguridad de la mano de nuestros expertos en Delta Protect.

Con más de 12 años de experiencia en el campo de la seguridad de la información y el cumplimiento normativo, ha colaborado en diversos sectores de la industria, incluyendo banca, retail, educación, telecomunicaciones y consultoría. Su especialización abarca la implementación y auditoría de riesgos tecnológicos bajo marcos reconocidos como ISO, gestión de riesgos de terceros, SOX, PCI, COSO y NIST. Ha liderado proyectos clave para garantizar el cumplimiento y la mitigación de riesgos tecnológicos, con un enfoque constante en brindar soluciones robustas que aseguren que las organizaciones no solo cumplan con las normativas, sino que prosperen en un entorno de riesgo controlado. Su pasión es contribuir a un futuro más seguro y resiliente para cada uno de sus clientes.